Sé tu propio Community Manager: ¿Dónde estás tú?

Daniel Vázquez

In Coaching, Vida online Posted

A veces hablamos de reputación, de marca personal, de community management y de marketing online como si fuéramos todos reales eruditos en la materia, y se nos escapa que aquí lo que estamos haciendo es jugar emocionalmente y buscar que los demás nos quieran por lo que somos, hacemos, decimos, tenemos o parecemos.

Las primeras preguntas que me haría serían:

¿Qué quieres comunicar a los demás? ¿Con qué valores te identificas?

Quiero pensar que cada persona en el mundo viene con unos valores, que les han sido inculcados o que han sido adquiridos por experiencias, por inciativa propia aprendiendo o experimentando situaciones diferentes… Y que muchas de estas experiencias vienen con nuestro carácter.

Y esto hace que lo que subimos en redes sociales sea el espejo perfecto de lo que somos, aunque a eso también hay que subirle el volumen por el efecto del “postureo” que impera en internet desde hace unos cuantos años, con el boom de los smartphones, Facebook y Twitter.

Realmente, todos buscamos reconocimiento, y la estrategia de marca personal es todo eso que hacemos consciente o inconscientemente que hace que los demás se puedan ir construyendo su imagen sobre nosotros, apoyado todo ello sobre las creencias que puedan tener ya de entrada sobre nosotros.

Por lo tanto, la reputación online no depende solo de lo que nosotros creemos que subimos a las redes, sino del efecto que eso puede tener en otros y realmente, de su percepción del mensaje que nosotros lanzamos.

Es conveniente que pongamos bien el foco en ser conscientes de qué estamos comunicando, puesto que el día de mañana eso seguirá ahí, y nuestros amigos en internet tienen memoria. Siempre dicen que las primeras impresiones son las que más cuentan. En internet esto cobra una relevancia suprema, ya que todo lo que hagamos después de un primer acto va a ir sumándose a nuestro “karma digital”, que determinará nuestra línea.

Hoy en día las personas ya no quedamos tanto en persona… sino que tenemos nuestra rutina en la que participan unos pocos y de todo lo que hacemos en ellas, se entera medio internet… pero muy pocas veces nos vamos a sentar con los 500 amigos que tengamos en Facebook a tomar un café y que realmente sepan lo que estaba ocurriendo detrás de esa foto de Instagram, en la que se te veía feliz, pero que realmente era una farsa, puesto que la subiste para llamar la atención por esa nueva camiseta tan bonita que te compraste.

No son muchos los que suben fotos tristes en redes sociales. Por lo general siempre salimos sonriendo, pasándolo bien o disfrutando de unas vacaciones. Incluso ahora hay muchas cámaras de fotos que se disparan solas cuando detectan sonrisas en las imágenes. Esto también forma parte de tu reputación online. Algo que no solo tienen las marcas, sino cada uno de nosotros. ¿Lo que publicas en redes sociales, tiene que ver con cómo quieres que te vea la gente o es fiel a lo que realmente eres, más allá de lo que estés haciendo para disfrutar de la vida en ese momento? ¿Es para ti o es para los demás?

Yo he detectado muchos tipos de usuarios en redes sociales, pero lo que me provoca curiosidad es que hay un inmenso conflicto entre dos grandes bloques de usuarios:

1 – Los usuarios que utilizan las redes sociales como un medio para reírse del día a día, siendo superficiales y burlándose de la sociedad y reaccionando a todas las noticias negativas. Lo usan como una careta, y por consiguiente, todo lo que ven de sus muros en redes sociales no se lo creen, lo ven como “esa gran mentira que publican los usuarios de redes sociales, todos están de postureo”. Esto es una creencia bastante limitante.

2 – Los usuarios que utilizan las redes sociales como medio para mostrar lo que están haciendo en sus vidas, sea bueno o malo, y que consideran estos canales como una forma transparente, sin juicio, de comunicar al mundo lo que son, lo que hacen y lo que sienten. Para estos usuarios, los contenidos que publican son “de verdad” y no necesitan utilizar metáforas, prejuicios, veneno para criticar a otros, ironías ni sarcasmos.

Cada uno elige cómo utilizar las redes sociales, si como un medio honesto o como un medio en el que escudarse y dejarlo como una herramienta superficial más. Lo que está claro es que no es fácil luego evitar que personas del tipo 1 tengan conflictos con las del tipo 2.

¿Cuál es tu propia estrategia digital?

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